Su exquisito diseño y estructura en ángulo recto de 90 grados hacen que la instalación sea más conveniente y ahorran tiempo y espacio en la construcción. El exclusivo proceso de electrofusión no requiere rellenos ni herramientas adicionales. Solo necesita pasar una corriente eléctrica para fusionar firmemente las dos secciones de tubería para formar una conexión perfecta, evitando efectivamente el riesgo de fugas y corrosión.
Además, el codo de 90 grados de electrofusión tiene mejor resistencia química y resistencia a la corrosión, lo que lo hace adecuado para su uso en diversos entornos corrosivos, como plantas químicas, instalaciones de tratamiento de aguas residuales, etc. Su superficie interior lisa reduce la resistencia al flujo de agua, mejora la eficiencia hidráulica y reduce los costos de mantenimiento.